Quien viaja deprisa, pierde la esencia del viaje.

8.11.12

Canencia.




Los rigores del verano, forman parte ya de nuestros recuerdos. Inexorablemente,  un   tardío otoño, por fin, ocupa su lugar.
Pese, al mal tiempo de los últimos días, consigo animar  a mi pareja, nos vamos a la montaña. El puerto de Canencia es nuestro punto de partida, ya veremos lo que da de sí el día. Dicho puerto es de mediana altura, lo que hace que contenga una masa forestal de lo más atractiva. La lluvia, nos acompaña en todo momento, tal vez, esto sea el motivo por el que vemos gran cantidad de amantes de las setas, curiosamente,  pocos son  los que llevan la cesta llena.
Partiendo del puerto, caminamos sin prisa alguna, por el  GR-10, que une los puertos de Canecia y La Morcuera,  enseguida abandonamos este camino, nuestros pasos nos guían  hacia La Senda Ecológica, que en estos días, se ve desbordada por un bello colorido otoñal. Por fin, el agua vuelve a correr por los arroyos,  la chorrera de Mojonavalle, sin llegar a su máximo esplendor, ofrece una bella estampa. Hacemos un alto en el camino, bien lo merece este bello rincón.
A lo largo de todo el camino, encontramos numerosos tejos, abedules, acebos, robles y por supuesto pinos,  aportando, todos ellos en  su conjunto,  un encanto especial  a este bello paraje de la sierra madrileña.  Nuestro camino continua, paralelo  al   arroyo Sestil del Maíllo, que en días grises como el de hoy, bajo  una fina lluvia,  nos invita a caminar  sin prisas, y  hace que nos olvidemos del  tiempo. A poco que seamos observadores, estoy convencido, que podríamos ver entre  árboles y  helechos, a las diferentes criaturas que habitan  en  el bosque, Hadas, Duendes, Gnomos,….
Visitamos el tejo milenario, que oculto a  la vista de caminantes y curiosos, intenta prolongar al máximo, su longeva vida. Llegados hasta aquí y como la lluvia persiste, se hace necesario buscar un refugio, si queremos comer un poco tranquilos. Pero esta idea no es solo nuestra, la casa del Hornillo, se convierte por un rato en lugar de peregrinación, numerosos  caminantes, nos guarecemos en ella, mientras damos cuenta de  nuestras viandas.
Poco antes de emprender el regreso, por fin, el sol se anima tímidamente, con lo que consigue que nosotros también nos animemos y ampliemos un poco más nuestro recorrido, antes de dar por finalizada, nuestra primera salida otoñal.



 
Puerto de Canencia.



Montes Carpetanos.

Senda ecologica.





Chorrera de Mojonavalle.





Sestil del Maillo.


















5 comentarios:

  1. Hay algo que me llama la atención de tu reportaje, sabes, a pesar de la distancia que nos separa tu ruta se parece mucho a tantas que yo hago por bosque... el agua, las setas, el camino, las hojas caídas, los árboles en otoño.... precioso reportaje. Y encima un tejo milenario!!!!! Un abrazo y precioso reportaje.

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    1. Tienes toda la razón amigo Carlos, la distancia nos separa, pero ambos disfrutamos de la montaña de forma parecida. No nos conformamos, con disfrutar del camino en sí, buscamos esos pequeños detalles que forman parte del mismo. Es, como si lo disfrutáramos por partida doble, caminando y con la cámara.

      Un abrazo.

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  2. Una ruta llena de atractivo. Buenas fotografías. Saludos.

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    1. Gracias Mar, eres generosa en tu comentario.
      Un saludo.

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  3. Muchas gracias por publicar este post, gracias a tu recomendación nos hemos acercado a la zona del puerto de Canencia, que no conocíamos y nos ha encantado. Eternamente agradecido. Hemos publicado un post en nuestro blog: http://rutasmjjavi.blogspot.com.es/2012/11/puerto-de-canencia-la-perdiguera-el.html

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